Vivimos en un tiempo convulsionado por una aceleración que ahonda la distancia cultural entre generaciones. Este no es un proceso inédito, aunque esta vez la velocidad alcanzada sea vertiginosa. Es muy difícil posicionarse frente a algo que ni sabemos a dónde va. Sin embargo, la invitación para la creación de cuatro piezas de videodanza, se extiende a estas cuatro artistas bajo una premisa que todos compartimos aunque podamos pensar cosas muy diferentes al respecto: “Hay cosas que cambian, por suerte. Hay cosas que cambian, por desgracia. Hay cosas que no cambian, por suerte. Hay cosas que no cambian por desgracia.” Las cuatro artistas invitadas, Marina Giancaspro, Sofía Pintzou, Emma Termo y Giselle Hauscarriaga, reflexionaron con sus obras sobre esto, y bajo esta premisa, crearon finalmente un conjunto único.
En colaboración con la Dirección de Danza y el Museo Experimental El Eco.